LUX INTELLIGIBILIS
Investigación sobre la metafísica
de la luz de los griegos
Aún inédito incluso en su alemán original, Lux intelligibilis. Investigación sobre la metafísica de la luz de los griegos, presentado por Werner Beierwaltes como disertación doctoral en 1957, se ofrece aquí por primera vez en traducción al español. La investigación de Beierwaltes comienza describiendo la potencia metafórica y simbólica atribuida a la luz en los textos fundamentales de la antigüedad griega. El análisis examina también la teofanía o manifestación divina a través de apariciones luminosas, particularmente en el contexto de los misterios eleusinos. A continuación, sigue el pasaje de un simbolismo de la luz a una metafísica de la luz que, iniciada con Pitágoras y Parménides, alcanza su forma plena con la decisiva intuición platónica del carácter luminoso de lo inteligible. Se trata de una obra programática que presenta en forma embrionaria temas que más tarde serán retomados por el autor a lo largo de su vasta producción. Beierwaltes inicia así su recorrido por algunos de los temas centrales de la tradición neoplatónica y su recepción posterior, un camino que lo llevará a detenerse en pensadores de la talla de Eriúgena, Meister Eckhart y Nicolás de Cusa.
La traducción al español de Lux intelligibilis. Investigación sobre la metafísica de la luz de los griegos está acompañada por una introducción a la persona y obra de Werner Beierwaltes a cargo de Claudia D’Amico, así como por un sustancial Estudio a modo de Post Scriptum de Enrico Peroli, que permiten al lector apreciar el enorme aporte del texto original. La traducción al español ha sido revisada por Tadeo Lima, y el rastreo y la cuidadosa transcripción de las fuentes y referencias griegas y latinas fueron realizados por Ezequiel Ludueña.
Breve perfil de Werner Beierwaltes y su obra
El estudio de la historia de la filosofía puede concebirse como la tarea de un anticuario. Así como se examina una pieza de museo, se releen textos que nos separan por varios siglos. Otra posibilidad es ignorar su contexto y centrarse simplemente en los argumentos, siempre que puedan entenderse como racionales y susciten algún debate con la filosofía actual. Sin desmerecer tales perspectivas, existe un modo de hacer del estudio de la historia de la filosofía una cuestión filosófica enmarcada en un contexto de discusión. Este modo procura una apropiación crítica y productiva de un pensamiento de otro tiempo, ofreciendo además algo para pensar en el presente. Hacer historia de la filosofía de esta manera es hacer un tipo de filosofía en el que el pensar se reconoce a sí mismo en el tiempo y se identifica en la evolución de conceptos que adoptan constantemente nuevas formas. Werner Beierwaltes (1931-2019) ha enriquecido la perspectiva de decenas de historiadores de la filosofía al otorgarnos la audacia de filosofar. La vitalidad que se desprende de sus textos revela el pulso de un filósofo que desarrolla su tarea abordando la tradición filosófica a partir de conceptos entendidos históricamente. Lo Uno, lo múltiple, la unidad relacional, la identidad, la diferencia, la alteridad, la dialéctica, la negación, la anagogía son repensados en el marco de la reconstrucción de una tradición filosófica: la tradición platónica. El camino elegido no es la presentación de los pensadores y su época, sino el de la historia de los conceptos. Esta praxis hermenéutica aplicada a los conceptos —que no evita, en ocasiones, la referencia a la noción gadameriana de horizonte— es, para Beierwaltes, la praxis misma de la filosofía.
Su primera obra, Lux intelligibilis Untersuchungen zur Lichtmetaphysik der Griechen, redactada como disertación doctoral en la década del cincuenta, ya lleva esta impronta: un concepto, el de la luz inteligible, y una perspectiva, delineada en su subtítulo: investigaciones que ponen de manifiesto que lo que él denomina una “metafísica de la luz” tomó forma entre los griegos.¹ A partir de entonces siguieron importantes estudios monográficos, todos de carácter tético y portadores de la impronta de su trabajo: sacar a la luz una continuidad que parte de Platón y se extiende, en primer lugar aunque no en último, a sus seguidores tardoantiguos, los llamados “neoplatónicos”. A ellos dedica dos estudios esenciales: Proklos. Grundzüge seiner Metaphysik (Frankfurt, 1965), y Plotin. Über Ewigkeit und Zeit (Enneade III 7). Übersetzt, eingeleitet und kommentiert (Frankfurt, 1967). La fuerza del pensamiento de Beierwaltes reside precisamente en no dar por concluida la historia del platonismo en el neoplatonismo y en el cierre de la Academia de Atenas por Justiniano en el año 529, sino en construir un platonismo prolongado y transformado que se extiende hasta los albores del pensamiento contemporáneo y más allá. Su perspectiva no es cronológica sino conceptual. Esta tesis de potencia singular encuentra su primera formulación en el fundacional Platonismus und Idealismus (Frankfurt, 1972). En este libro presenta ambas tradiciones filosóficas —platonismo e idealismo— en continuidad, mostrando que el vínculo entre ellas no sería posible sin las redefiniciones del platonismo cristiano realizadas por autores como Agustín de Hipona y Meister Eckhart. Desde entonces se han sucedido numerosas obras, algunas dedicadas a autores particulares, otras a cuestiones más amplias. La lista de artículos, capítulos, libros y traducciones de sus libros supera el centenar de textos. Me limitaré a mencionar aquellos que, a mi juicio, ilustran el espíritu que anima toda su obra. Identität und Differenz. Zum Prinzip cusanischen Denkens (Frankfurt, 1980) no puede faltar en esta lista paradigmática. El subtítulo puede inducir a pensar que se trata de un estudio exclusivamente sobre Nicolás de Cusa, cuando en realidad es una obra monumental en la que Beierwaltes reconstruye la historia de los conceptos de identidad y diferencia desde sus expresiones griegas en Platón, Proclo y Dionisio Areopagita, su continuidad en el mundo latino tardoantiguo con Victorino y Agustín, en la Baja Edad Media con Meister Eckhart, en el umbral entre dos épocas con las formulaciones del Cusano y Giordano Bruno, su transformación en Schelling y Hegel, hasta la identidad como distinción negativa en Adorno. No debe pasarse por alto una suerte de capítulo final o apéndice en el que Beierwaltes lleva a cabo una aguda crítica de la lectura heideggeriana de la historia de la metafísica occidental como olvido del Ser. El propio título remite al homónimo de Heidegger, pero aquí es Beierwaltes quien denuncia el olvido heideggeriano: el de la tradición neoplatónica tardoantigua y medieval. Los ejemplos ofrecidos abarcan desde el Uno plotiniano, considerado más allá del Ser, hasta las nociones cusanas del absoluto como idem, non aliud y possest, conceptos que lejos de ocultar el Ser tras un ente, lo comprenden en su plena pureza como principio, medio y fin de toda posibilidad entitativa. Esta verdadera obra maestra se complementa con textos igualmente imprescindibles en los que retoma a autores específicos de esta tradición, siempre desde la perspectiva de la historia del platonismo: escritos sobre Nicolás de Cusa, Marsilio Ficino, Agustín de Hipona y, más tarde, su monografía esencial sobre la filosofía de Juan Escoto Eriúgena (Eriugena. Grundzüge seines Denkens, Frankfurt, 1994).
Una tercera obra de conjunto aborda lo que quizá sea el concepto fundamental que articula su pensamiento, lo Uno: Denken des Einen. Studien zum Neuplatonismus und dessen Wirkungsgeschichte (Frankfurt, 1985). La llamada Wirkungsgeschichte, es decir, la historia de los efectos o de la influencia del neoplatonismo, se extiende hasta el siglo XX. Nuevamente un concepto es comprendido en diversos horizontes: lo “Uno” como clave de la relación entre identidad y diferencia, en cuanto parece pensarse, en primer lugar, en vínculo con lo múltiple. Según Beierwaltes, debemos a Platón y a su diálogo Parménides la posibilidad de pensar lo Uno sin relación ni diferencia; y a sus desarrollos en el neoplatonismo, otra posibilidad: la de pensar la diferencia como despliegue de lo Uno, y lo Uno mismo no solo como algo por encima de todo sino también “en nosotros”. También aquí la potencia de estas ideas se desarrolla en el pensamiento de autores cristianos medievales y renacentistas: Dionisio, Boecio, Eriúgena, los chartrenses del siglo XII, Buenaventura, Nicolás de Cusa, Marsilio Ficino, Pico della Mirandola y Giordano Bruno. El libro concluye con una reflexión sobre la tradición neoplatónica y su actualidad, con referencias a los filósofos y problemas más relevantes del siglo pasado: reaparecen Adorno y Heidegger, pero también hay alusiones a Peirce, Whitehead, Camus, Sartre, la filosofía del arte y el dogmatismo contemporáneo.
Las obras mencionadas muestran con claridad que, según Beierwaltes, el platonismo no podría haberse difundido del modo en que lo hizo sin la transformación que el cristianismo operó en él. Tal es la perspectiva de Platonismus im Christentum (Frankfurt, 1998), escrita a pedido del historiador de la filosofía Giovanni Reale. No se trata de cristianizar a Platón ni de postular la emergencia de algo que merezca llamarse “platonismo cristiano”, sino de evaluar la presencia del platonismo en aquellos pensadores cristianos que desarrollaron una verdadera “teología filosófica”. Así, filosofía y teología no se presentan como opuestos excluyentes, sino como dos movimientos con un único objeto: lo absoluto. La redefinición cristiana de lo Uno-Dios en términos relacionales y dinámicos, convirtiéndolo en uni-trino, se realiza en el horizonte de la filosofía. Platonismo en el cristianismo es también filosofía en la teología y teología en la filosofía, como un círculo hermenéutico que se retroalimenta.
Merecen mención también dos últimos libros publicados en la última década de su vida: Fussnoten zu Plato (Frankfurt, 2011) y Catena Aurea. Plotin, Augustinus, Eriugena, Thomas, Cusanus (Frankfurt, 2017). Ambos títulos son elocuentes y condensan el sentido de la totalidad de su producción.
En la introducción a Fussnoten zu Plato, es decir, Notas a pie de Platón, Beierwaltes remite explícitamente al dictum de Whitehead según el cual toda la filosofía europea no sería más que una serie de notas a pie a la obra de Platón. Más allá de que esta afirmación pueda y deba matizarse —y el propio Beierwaltes lo hace reconociendo el aporte de otras tradiciones filosóficas como el aristotelismo o el estoicismo, así como contenidos propios del pensamiento cristiano o árabe— encuentra en este dictum la ocasión para justificar su propio camino.
En muchos de mis libros y ensayos he abordado la riqueza de perspectivas de la historia de la influencia [Wirkungsgeschichte] del pensamiento platónico, principalmente en su forma neoplatónica, y la he considerado en su unidad y en su diferencia interna. Siempre he incluido en este ámbito de reflexión filosófica la cuestión de la relación entre la metafísica griega y la teología cristiana, es decir, la cuestión de la transformación y ulterior determinación productiva del pensamiento filosófico, así como la diferencia entre el resultado (teológico) y sus orígenes conceptuales y los impulsos que de ellos emanan. […] Consideradas en su conjunto, las “notas a pie de Platón” reunidas en este libro representan “metamorfosis” de la filosofía genuinamente platónica en un nuevo pensamiento, que al mismo tiempo vive esencialmente de sus orígenes. […] Las “notas a pie” no se hunden bajo el texto como si fueran meras acotaciones marginales; son más bien como “enanos sentados o de pie sobre los hombros de gigantes”: aunque son más pequeños que estos, ven más y más lejos, captan y comprenden —cada uno dentro de la “serie” de modo distinto e individual— el potencial de pensamiento originario en su capacidad de desarrollo, a veces incluso con mayor intensidad y prudencia de lo que les sería posible a los “gigantes” debido a su propia posición histórica. Sin embargo, este estar sentados o de pie los enanos sobre y por encima de los hombros de los gigantes no implica una arrogante confianza en sí mismos, sino que es un don del tiempo.²
Las esclarecedoras palabras de Beierwaltes no solo se aplican a los pensadores de los que se ha ocupado, constituyendo una suerte de catena aurea o hilo invisible de oro que los une a través de la historia, sino que también nos ayudan a valorar su propia filosofía como parte de esa cadena y como un don ofrecido a nuestro tiempo desde los hombros de aquellos gigantes.
Debe añadirse que Beierwaltes desarrolló su carrera académica en el marco de la docencia en las universidades de Würzburg, Münster, Freiburg y Munich. De este modo pudo enriquecer sus investigaciones mediante su actividad como profesor, contando con la oportunidad —quizá una de las más altas— de poner a prueba sus tesis al pensar mientras transmitía los resultados de su trabajo. En 1996 fue distinguido con el título de Doctor honoris causa por la Universidad de Ioannina (Grecia). Sus obras han sido traducidas a diversas lenguas.
En una nota personal, quisiera agregar que he tenido la oportunidad de escuchar a Beierwaltes en varios congresos de la Cusanus-Gesellschaft. Su erudición y sabiduría estaban a la altura de su afabilidad y de su generosa disposición hacia los jóvenes investigadores. También tuve ocasión de escucharlo tocar el órgano: era un excelente intérprete de teclado que encontraba en el arte, no solo a través de la reflexión teórica sino también mediante su praxis, un camino de ascenso hacia lo Absoluto, cuya existencia no ponía en duda.
Quisiera cerrar esta breve presentación con una referencia a algo que Giovanni Reale menciona en la “Introducción” a la traducción italiana de Denken des Einen, y que revela el compromiso vital de Beierwaltes con la filosofía. Reale relata que cuando le propuso versionar el título de la obra en italiano como Pensiero dell’ Uno, Beierwaltes insistió en cambiarlo por Pensare l’ Uno. El título, tal como él lo había concebido, debía sonar como una especie de exhortación: ¡debemos pensar lo Uno! Esta era, para Beierwaltes, la tarea imperativa en la que todo ser humano debía comprometerse: pensar y realizar la unidad en todos los ámbitos.³ Su vida y su obra son una invitación a hacerlo.
Claudia D’Amico
Doctora en Filosofía; Profesora Titular de Filosofía Medieval en la Universidad de Buenos Aires y en la Universidad Nacional de La Plata; Investigadora Principal, CONICET, Argentina.
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¹ No me ocuparé aquí de su contenido, ya que Enrico Peroli lo desarrollará en la introducción del libro.
² W. Beierwaltes, Fussnoten zu Plato, Frankfurt am Main, Klostermann, 2011, pp. VIII-IX [traducción nuestra —Trad.].
³ Cf. G. Reale, ‘Introduzione’, en Pensare l’ Uno, Milano, Vita e Pensiero, 1991, p. 20.
Lux intelligibilis. Investigación sobre la metafísica de la luz de los griegos
/ Werner Beierwaltes.
Springer Cham
© Fundación Areopagiticum, Rep. Gustavo A. Riesgo
Bajo licencia exclusiva para Springer Nature Switzerland AG 2025
ISBN Tapa dura 978-3-031-94289-1 / ISBN Tapa blanda 978-3-031-94292-1
ISBN eBook 978-3-031-94290-7
Traducción al inglés: Gustavo Riesgo & Tadeo Lima
Transcripción de las fuentes y referencias griegas y latinas: Ezequiel Ludueña
Ilustración de tapa: Sol invictus, (C) Gustavo A. Riesgo
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